ELOGIOS
A TRUJILLO
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¡O
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h, qué grandioso! La ciudad de Trujillo está catalogada como la
ciudad más limpia y culta del país. Su plano catastral avizora hasta el año
tres mil, y es que sus primeros pobladores fueron gentes pulcras que
tuvieron en cuenta la claridad de sus cielos y la delicada germinación de sus
tierras. Es allí donde el analfabetismo tiene menos asidero y el problema de la
desocupación tambalea. Por ello también, desde un comienzo le ha sido dada ser
portadora de muchos títulos, tales como “Tierra de héroes”, “Reposo de
caminantes”, La nobilísima, muy ilustre y fiel”, “La capital del nor-oriente”,
“Cuna de la libertad”, “La tierra del azúcar”, “La ciudad mártir”, “La tierra
de la primavera”, “Trujillo cuna y tumba”, “Capital de la primavera”, Ciudad
benemérita y fidelísima a la patria”, “Capital de la cultura”, “Sólido norte”,
etc.
Entretanto, lo que si no admite
discusión, es que Trujillo es una gran ciudad; capital del único departamento
en el Perú que abarca desde las playas del mar, la costa, sierra y selva, con
ingente producción de peces, azúcar, minerales y artículos de primera necesidad
en abundancia. Resulta extraño que un peruano muera sin antes haber conocido
Trujillo, y que un turista se vaya del Perú sin haberse imbuido en su
encantador e incomparable ambiente. Su plaza de armas, escenario de múltiples
hechos históricos, es testigo también del primer grito de independencia
pronunciado por Torre Tagle en 1820. Además es innegable su valioso aporte al
erario nacional como contribuyente después de Lima. La otrora caleta de
Huanchaco, hoy convertida en el balneario principal de Trujillo poblada de
robustos pescadores de cuerpos bronceados que con sus inseparables caballitos
de totora, manipulan sus redes arrebatando al mar sus preciosas presas.
Trujillo es cuna de refinadas culturas como la Mochica – Chimú, centro
eje del norte del Perú durante el virreinato. Además, también es cuna de una
interminable legión de personas que se han destacado en la totalidad de esferas
para bien de la humanidad, incluyendo al cholo chichero Luis Abanto Morales,
que canta por todos los aires que “en Trujillo nació Dios”.
Indefectiblemente, Trujillo, mantiene
especial jerarquía, inclusive en el aspecto político, al haber nacido en su
ceno el ilustre fundador del Partido Aprista, Dr. Víctor Raúl Hay de la Torre. A nivel
departamental disfruta de encomiable privilegio por tener como hijo al insigne
César Vallejo y al novelista continental Ciro Alegría, al destacado filántropo
don Víctor Larco Herrera, José Luis de Orbegoso, Ricardo O’Donovan, Andrés
Rázuri, José Faustino Sánchez Carrión, entre otros muchos preclaras lumbreras.
Por ende, se dice que al comienzo
formaron un pueblo, crearon una cultura y forjaron un señorío. Lazos
indestructibles los unía: el mismo idioma, el mismo rito, costumbres iguales y
aspiraciones comunes. Así empezó el pueblo Mochica que en su apogeo se tornó en
el Gran Chimú. Pudieron, mediante canales admirables, convertir en jardines lo
que ahora permanece como zona desértica. Con soltura y dominio extraordinario
manipularon la arcilla y el barro. También labraron el oro, la plata y el
cobre. Edificaron palacios y templos suntuosos y también la gran ciudad
milenaria de Chan-Chan a base del polvo de la tierra y que se mantiene firme
desafiando la acción destructora del tiempo y el hombre moderno.
Es por ello que, muy bien hablan de su
seguridad sus famosas portadas conocidas como “Portada de la Sierra ”, “Portada de
Moche”, “Portada de miraflores”, “Portada de Huamán”, y “Portada de Mansiche”,
construidas para repeler a los piratas y corsarios de entonces.
¡He aquí los fundadores de Trujillo!
Estos son los hidalgos ciudadanos que aportaron con su sapiencia para la
formación de la ciudad de Trujillo:
Diego de Agüero
Juan de Aguilar
Francisco Luis
de Alcantara
Manuel Alonso de
Alvarado
Gaspar de Atana
Francisco de
Atanda
Martín de Estete
Blas Atienza
Francisco de
Bedajos
Núñez de Balboa
Feliz de Bernuis
Gaspar de Banda
Juan de Bambarén
Bartolomé
Cabañas
Francisco
Calderón Lozano
Juan Calderón
Francisco
Cancino
Gaspar
Castellano
Manuel Criado de
la Calle
Andrés Chacón
Antón cuadrado
Juan Chacón de
Lara
García de Chávez
Marcos Escobar
Pedro Fernández
Alonso Gonzáles
Pedro Gonzáles
de Ayala
Miguel Gonzáles
Diego Jiménez
Pedro Jiménez
Francisco
Lezcano Pérez
Juan de la Torre
Pedro Lezcano
Gaona
Juan López de
Córdova
Rodrigo Lozano
Alonso de
Morales
Fernando de
Montenegro
Diego de Martín
Sancho de
Marañón
Alonso Gutiérrez
Nieto
Pedro Alvarez de
Olguín
Alonso Osorno
Juan Osores
Pedro Pacheco
Diego Pancorbo
Antonio Picado
(secretario de Francisco Pizarro)
Capitán Diego
de Mora
Miguel de Estete (el delineador del plano urbano de Trujillo)
Pedro
González ( el escribano)
Alonso Pizarro
de la Rua
Nicolás de
Porras
Juan Roldán de
Avila
Francisco Roldán
Luis Roldán
Baltasar
Rodríguez
Antonio
Rodríguez Malpartida
Pedro de los
Ríos
Juan Ruiz de
Alarcón
Rev. Juan
Rodríguez
Juan de San Juan
Luis Sánchez
Juan de Sandoval
Fray Tomás
de San Martín
Domingo de Saraluce
Jerónimo de
Serpa
Baltasar Soltelo
Francisco Gómez
de Tinoco
Diego Tufeno
Sancho de Ugio
Lorenzo de Ulloa
Juan de Ureña
Pedro Valderrama
Melcho Verdugo
Diego Verdejo
Juan Viejo
Juan Villafranco
Lescano
Melcho de
Villafanez
Francisco
Zamudio
Ortiz de Iñigo
Zúñiga
Salvador Vás
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