sábado, 21 de julio de 2018

ELOGIOS A TRUJILLO

ELOGIOS A TRUJILLO


¡O
h, qué grandioso! La ciudad de Trujillo está catalogada como la ciudad más limpia y culta del país. Su plano catastral avizora hasta el año tres mil, y es que sus primeros pobladores fueron gentes pulcras que tuvieron en cuenta la claridad de sus cielos y la delicada germinación de sus tierras. Es allí donde el analfabetismo tiene menos asidero y el problema de la desocupación tambalea. Por ello también, desde un comienzo le ha sido dada ser portadora de muchos títulos, tales como “Tierra de héroes”, “Reposo de caminantes”, La nobilísima, muy ilustre y fiel”, “La capital del nor-oriente”, “Cuna de la libertad”, “La tierra del azúcar”, “La ciudad mártir”, “La tierra de la primavera”, “Trujillo cuna y tumba”, “Capital de la primavera”, Ciudad benemérita y fidelísima a la patria”, “Capital de la cultura”, “Sólido norte”, etc.

Entretanto, lo que si no admite discusión, es que Trujillo es una gran ciudad; capital del único departamento en el Perú que abarca desde las playas del mar, la costa, sierra y selva, con ingente producción de peces, azúcar, minerales y artículos de primera necesidad en abundancia. Resulta extraño que un peruano muera sin antes haber conocido Trujillo, y que un turista se vaya del Perú sin haberse imbuido en su encantador e incomparable ambiente. Su plaza de armas, escenario de múltiples hechos históricos, es testigo también del primer grito de independencia pronunciado por Torre Tagle en 1820. Además es innegable su valioso aporte al erario nacional como contribuyente después de Lima. La otrora caleta de Huanchaco, hoy convertida en el balneario principal de Trujillo poblada de robustos pescadores de cuerpos bronceados que con sus inseparables caballitos de totora, manipulan sus redes arrebatando al mar sus preciosas presas. Trujillo es cuna de refinadas culturas como la Mochica – Chimú, centro eje del norte del Perú durante el virreinato. Además, también es cuna de una interminable legión de personas que se han destacado en la totalidad de esferas para bien de la humanidad, incluyendo al cholo chichero Luis Abanto Morales, que canta por todos los aires que “en Trujillo nació Dios”.

Indefectiblemente, Trujillo, mantiene especial jerarquía, inclusive en el aspecto político, al haber nacido en su ceno el ilustre fundador del Partido Aprista, Dr. Víctor Raúl Hay de la Torre. A nivel departamental disfruta de encomiable privilegio por tener como hijo al insigne César Vallejo y al novelista continental Ciro Alegría, al destacado filántropo don Víctor Larco Herrera, José Luis de Orbegoso, Ricardo O’Donovan, Andrés Rázuri, José Faustino Sánchez Carrión, entre otros muchos preclaras lumbreras.

Por ende, se dice que al comienzo formaron un pueblo, crearon una cultura y forjaron un señorío. Lazos indestructibles los unía: el mismo idioma, el mismo rito, costumbres iguales y aspiraciones comunes. Así empezó el pueblo Mochica que en su apogeo se tornó en el Gran Chimú. Pudieron, mediante canales admirables, convertir en jardines lo que ahora permanece como zona desértica. Con soltura y dominio extraordinario manipularon la arcilla y el barro. También labraron el oro, la plata y el cobre. Edificaron palacios y templos suntuosos y también la gran ciudad milenaria de Chan-Chan a base del polvo de la tierra y que se mantiene firme desafiando la acción destructora del tiempo y el hombre moderno.

Es por ello que, muy bien hablan de su seguridad sus famosas portadas conocidas como “Portada de la Sierra”, “Portada de Moche”, “Portada de miraflores”, “Portada de Huamán”, y “Portada de Mansiche”, construidas para repeler a los piratas y corsarios de entonces.
¡He aquí los fundadores de Trujillo! Estos son los hidalgos ciudadanos que aportaron con su sapiencia para la formación de la ciudad de Trujillo:




Diego de Agüero
Juan de Aguilar
Francisco Luis de Alcantara
Manuel Alonso de Alvarado
Gaspar de Atana
Francisco de Atanda
Martín de Estete
Blas Atienza
Francisco de Bedajos
Núñez de Balboa
Feliz de Bernuis
Gaspar de Banda
Juan de Bambarén
Bartolomé Cabañas
Francisco Calderón Lozano
Juan Calderón
Francisco Cancino
Gaspar Castellano
Manuel Criado de la Calle
Andrés Chacón
Antón cuadrado
Juan Chacón de Lara
García de Chávez
Marcos Escobar
Pedro Fernández
Alonso Gonzáles
Pedro Gonzáles de Ayala
Miguel Gonzáles
Diego Jiménez
Pedro Jiménez
Francisco Lezcano Pérez
Juan de la Torre
Pedro Lezcano Gaona
Juan López de Córdova
Rodrigo Lozano
Alonso de Morales
Fernando de Montenegro
Diego de Martín
Sancho de Marañón
Alonso Gutiérrez Nieto
Pedro Alvarez de Olguín
Alonso Osorno
Juan Osores
Pedro Pacheco
Diego Pancorbo
Antonio Picado (secretario de Francisco Pizarro)
Capitán Diego
 de Mora
Miguel de Estete (el delineador del plano urbano de Trujillo)
Pedro González  ( el escribano)
Alonso Pizarro de la Rua
Nicolás de Porras
Juan Roldán de Avila
Francisco Roldán
Luis Roldán
Baltasar Rodríguez
Antonio Rodríguez Malpartida
Pedro de los Ríos
Juan Ruiz de Alarcón
Rev. Juan Rodríguez
Juan de San Juan
Luis Sánchez
Juan de Sandoval
Fray Tomás
 de San Martín
Domingo de Saraluce
Jerónimo de Serpa
Baltasar Soltelo
Francisco Gómez de Tinoco
Diego Tufeno
Sancho de Ugio
Lorenzo de Ulloa
Juan de Ureña
Pedro Valderrama
Melcho Verdugo
Diego Verdejo
Juan Viejo
Juan Villafranco Lescano
Melcho de Villafanez
Francisco Zamudio
Ortiz de Iñigo Zúñiga
Salvador Vás

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